viernes, 26 de agosto de 2011

REGRESO




Descanso para mi cuerpo y mi espíritu es lo que espero encontrar en estos días en los que vuelvo a dejar Madrid para continuar con las vacaciones familiares. Se me hace extraña esta nueva sensación de tranquilidad y pocas prisas después de estos intensos días  cargados de emociones fuertes.  De camino, vamos dejando atrás autobuses llenos de peregrinos. Es el retorno a la realidad de cada uno, la vuelta a casa.
Me pregunto si los demás sentirán lo mismo que yo siento, si sus corazones andarán agitados como el mío, expectantes a lo que vendrá después.  Respondimos a la invitación que se nos  hizo, salímos al encuentro del amigo que venía a hablarnos.  En un baño de multitudes le dimos la bienvenida, recibimos atentos su mensaje, y dijimos adios a unos inolvidables días con la sensación que queda  al despedirse de algo grande. Dejamos el ruido, el calor, la multitud... y mientras todo va quedando atrás,  y  en mi mente oigo aún el eco de los cánticos y el júbilo en la gran fiesta,  mi corazón descansa en una inexplicable sensación de paz.  Silencio es lo que ahora busco, para poner nombre  a tanto  sentimiento,  para responder a tanta pregunta que busca salir de dentro.

Silencio,  no necesito más, solo silencio.

 Pilar.
 

9 comentarios:

  1. Pilar, leerte, imaginar estar ahí, vivirlo a través de tus ojos me puso la piel de gallina de emoción! Gracias!

    Besitos,

    ResponderEliminar
  2. deseo que en este silencio que necesitas , te encuentres con Él que te habla y te dice...
    Te quiero como eres.
    Con ternura
    Sor.Cecilia

    ResponderEliminar
  3. Ya queda menos, jeje.
    La verdad es que ha sido un verano intenso.
    Un besote

    ResponderEliminar
  4. Pues no me enrollaré mucho para no romper tu silencio demasiado, solo decirte que me alegro de leerte otra vez!
    Un besazo

    ResponderEliminar
  5. Precioso tu blog. Siempre nos llega profundo.
    Espero, ya a la vuelta de mis vacaciones, poder entrar más a menudo.

    Un besazo y hasta muy prontito.

    ResponderEliminar
  6. Descansa y el silencio llegará a tu lado.

    Bella reflexión, ha sido enriquecedor leerte.

    Isabel

    ResponderEliminar

Muchas gracias por comentar mi entrada.